¿QUÉ ES CAPUYO?
Capuyo es un espacio donde la crianza se convierte en camino de crecimiento personal, los cuentos abren puertas interiores y el camino hacia la calma empieza desde dentro.
Aquí no se trata de hacerlo perfecto: se trata de hacerlo consciente, encontrar la calma en medio del caos y saber que
siempre es posible reparar.
Este es un espacio donde formamos a los padres para uno de los trabajos con mayor impacto y muchos retos: criar a nuestros hijos.
María Amtmann


Mis servicios

“Let´s shift the parenting paradigm so that it is no longer about raising the child, but the raising of the parent”.
– Dr. Shefali
Soy María Amtmann.
Mi recorrido entre enseñanza, desarrollo humano, crianza consciente y cuentoterapia me ha mostrado que el cambio profundo siempre empieza desde adentro.
Hoy acompaño a madres y padres que quieren criar a sus hijos desde la consciencia y conexión.
Acompaño desde una integración amorosa de:
• presencia y conciencia corporal
• neurodesarrollo
• regulación emocional
• sabiduría de los cuentos
• vínculo auténtico y profundo

Ana Gaby
“Conocer el programa y a María ha sido un parteaguas en mi vida. Todas mis dudas, miedos y angustias han tomado un matiz distinto.
He aprendido a disfrutar más, a ser más paciente conmigo y a valorarme más. Entendí que no es magia, no terminan los problemas, pero ahora tengo más herramientas para manejarlos.
Me encanta saber que estoy desarrollando una relación llena de amor y diversión con mis hijos.”
Cristina y Santiago
“Sentíamos que nuestra hija de 3 años se nos salía de las manos, que a pesar de que somos papás súper presentes, había algo que no estaba bien en sus reacciones ni en las nuestras.
Decidimos dejarnos guiar por María para entender qué pasaba de raíz y cómo podíamos ser mejores guías para nuestra hija.
El proceso superó nuestras expectativas. Fue un crecimiento personal profundo y nos permitió educar desde el amor y no desde patrones heredados.”
Ceci
“Me ayudó a hacer conciencia de cómo mi manera de actuar influye totalmente en la forma en que mis hijos responden. Entendí que la paz en mi familia empieza por mi paz interior.
Hoy dejo fluir más, reacciono con mayor conciencia y disfruto mucho más a mis hijos.”


